La inexistencia de lo que no existe.

Como si de una hoja de un árbol se tratase, tirita el pobre caminando por donde le lleva el viento. No existe rumbo aún. No se sabe por qué. Al parecer, diversas situaciones le han llevado a estar así. Sólo. No existe un atisbo de felicidad. No existe una muestra, un mínimo de fuerza ante lo que no le gusta. Piensa. Piensa mucho. "Soy víctima de mis propios sentimientos."

Cada paso se le hace más pesado. No entiende por qué tiene que seguir caminando. No le importa quedarse quieto y plantar sus raíces donde sea. Si por él fuera, las plantaba en  medio un bosque, verde y fresco, donde no percibiese una pizca de preocupación. Quiere ser feliz, pero al parecer no encuentra el camino. Solo ve robots con una máscara llamada piel; la misma que lleva él. 
Respira. Cierra los ojos. Agudiza sus oídos. Imagina la felicidad soñada. Sonríe. Suelta. Abre los ojos. Gota a gota caen rozando su mejilla .-"No me preguntes por qué lloro, porque pueden ser tuyas las lágrimas que ensucian mi rostro."-.No lo remedia. No dejes que siga. Será peor. Sigue inmóvil. No responde al cosquilleo que le propicia ese sudor tan doloroso. Sígue caminando pero necesita descansar. Necesita desplomarse y no volverse a levantar. Escucha el tintineo que hace una botella al caer por uno de los escalones que está bajando. Pasa el grito de los niños al bajar por un tobogán. Sigue paso a paso. Cada vez le cuesta más, pero no puede parar. Simplemente, no puede. Al parecer no puedes quedarte quieto. No puedes estar parado. Entra en un ambiente más acogedor. Se rodea de vegetación y frondosidad. Se sienta. Descansa. Vuelve a respirar. Cierra los ojos. Agudiza sus oídos. Oye el susurro del agua fluir. Eso le tranquiliza. Exhala, pero no abre los ojos. No quiere dejar lo único que le mantiene vivo hasta ahora; lo que le tranquiliza. -"Es mejor ser un dolido realista, que un amargado pesimista."-
Huele a hierba recién cortada. Qué placer. Se acomoda. No tiene prisa. Tiene cosas que hacer, pero momentos como este no se desaprovechan tan facilmente. Es triste que así lo piense. Esto no te soluciona nada, aunque sabemos que por lo menos te está dando la vida. 
Pasan los minutos. Más minutos. No puedes quedarte ahí. Hay que seguir caminando; hay que avanzar. Abre los ojos. Se corta la imaginación, la perfección del momento. Las pupilas se acostumbran a la luz del día. Mira a ambos lados. Se entristece. Todo a vuelto a la normalidad. A la verdadera normalidad. La realidad te espera. Tómala con gusto. Ánimo.

No existe ánimo. No existen gritos. No existen pasos hacia adelante. No existe el cosquilleo de sus lágrimas. No existe realidad.No existe felicidad. No existe nada.

"Soñar no te va a servir de nada si olvidas vivir"


Con Cariño Un Simple Mortal

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