Cuida mucho de tu abuela...te quiero mucho

Ha sido mortal...desastroso...horrible...no veo nada...esta todo oscuro, en parte porque tengo los ojos cerrados claro está, pero el sonido fue decisivo. Un sonido desconocido para muchos, pero para mi familiar. Un dolor nuevo para mi, insufrible y cruel. No sentía nada, solo dolor e incomodidad. -" Tengo que hacer algo, pero,¿y si lo hago mal?". En aquel momento de sonido aparecieron tantas personas por mis ciegos ojos que decidí sacrificarme y arriesgarme para salvarme.
Fueron mis dedos los salvadores de mi vida. Ya, medio mareado y con nauseas a la par de cansado, fueron tres los necesarios para que me puediese incoporar. Sin conciencia como para pensar en todo momento, me dejé llevar cuál titere siendo manipulado vilmente por su titiritero. Por donde pasa mi mirada veo un líquido rojo por todas mis extremidades, mis ropas...pero...¿a dónde me llevan?¿por qué hay tantas luces naranjas y azules?¿y por qué estan todos tan nerviosos? Uno de los señores también esta lleno de lo que parece ser sangre...pero,¿de dónde ha salido tanta sangre?...no entiendo nada. Intento levantar un brazo para preguntarle, pero me es imposible levantarlo...bajo la mirada como puedo porque no sentía el cuello tampoco aunque ha sido un movimiento en vano porque no he podido ver nada. Me colocan en lo que parece ser una camilla..todo el mundo lloraba...ponían cara de sorprendidos. Me empiezo a poner nervioso...me comienza a doler el pecho de una forma impresionantemente cruel, intento gritar pero siento como si estuviese vomitando algo con sabor a metal...comienzo a ver borroso, se me taponan los orificios nasales del líquido que devolví por la boca, no puedo respirar, mi cuerpo comienza a vibrar como si me hubiesen electrocutado y...llegó el momento...el dolor en el pecho me ha ocasionado un estallido en el corazón y es en este momento cuando comienzo a sentirme mucho mejor.
Me sentía mucho mas liberado. No tenía ninguna presión y me movía bien. Estaba caminando, descalzo, sobre una superficie esponjosa y cómoda.¿A dónde? No lo sé, pero el camino incitaba a seguir adelante. Observo que voy vestido de un blanco puro y precioso a la vista de mis ojos. Levanto la vista y veo a una persona sentada al lado de un árbol a ras de un río precioso rodeado de unas flores que serán dificiles de olvidar. Me sigo acercando a ella y me paro en seco...era mi abuelo...comienzan a caer gotas de sudor de mis ojos rozando mis mejillas tocando mis labios secos y entreabiertos. No sé qué decir...solo puedo llorar. Se me pasa por la cabeza el tiempo que estuve sin verle hasta que...me mira, sonríe... siento cómo detrás de esas gafas oscuras que le protegen del sol baja una lágrima perfecta y preciosa que no olvidaré nunca. Se levanta ágilmente  y viene caminando hacia mí con los brazos bien abiertos.
De pronto, siento que mis piernas comienzan a fallar. Me empiezo a hundir en aquella superficie. Me estaba hundiendo como si de arenas movedizas se tratasen. Mi abuelo seguía caminando sin importarle para nada que me estuviese hundiendo.Ya solo me quedaba la cabeza por desaparecer y él cada vez estaba mas cerca. Se arrodilló, apoyó las manos en el suelo y me dijo susurrandome al oído a la vez que me daba un beso en la mejilla:-"No te preocupes Iñaki, te estaré esperando sentado en el mismo árbol donde me has visto. No tengas prisa en volver aqui y cuida mucho de tu abuela. Te quiero mucho."
Abro los ojos....me encuentro muy cansado. Muevo las pupilas para ubicarme. Giro la cabeza y observo que tengo dos tubitos a cada lado de mis muñecas, un tubo metido por la boca con el cual respiraba sin problemas...y alguién sujetandome las manos. A la derecha estaban mis padres y mi hermana dormidos sujetandome, esta última, la mano izquierda...y a la derecha estaba mi abuela, despierta. Una lágrima resbaló por mi mejilla...sentí como todo su cariño pasaba por mis venas desde su mano hasta mi corazón. Intenté hablar para decirle lo que había visto, pero no me hizo falta: Su sonrisa, su mirada de seguridad y el asentir de su rostro lo dijo todo...

"No te preocupes Iñaki, te estaré esperando sentado en el mismo árbol donde me has visto. No tengas prisa en volver aqui y cuida mucho de tu abuela. Te quiero mucho."

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