Manhattan: Estrategias por amor (Ep.5)

[...]Las pulsaciones se me aceleran. El pulso, intentando salir de mis arterias. Me vino esa sensación de ahogamiento mezclado con el escalofrío subiendo por mi estómago. La cámara grababa al suelo y a mis pies. No podía pestañear. La profesora de aquellos niños chicos,asustados y gravemente heridos, que había sido secuestrada por un tío con una pistola en un autobús nada más comenzar el día la cuál tiene una brecha en la cabeza por culpa del capullo ese, era Charlie; la chica en la cuál me fijé como si de un flechazo se tratase, y con la que voy a quedar esta noche para conocerla mejor...está ahí...dentro del autobús...
-" Señor, estamos haciendo todo lo posible para que esto se solucione, pero necesitamos curar a los niños que estén heridos"-dijo el negociador rompiendo aquel silencio incómodo.
+"Me importa una mierda los problemas que puedan tener. ¡Quiero el puto coche y el dinero! No veo ninguna jodida complicación!- el negociador estaba llegando a un punto de aburrimiento importante.Peligroso...
-"Le propongo un trato: ¿Qué le parece si nos entrega a algunos rehenes para poder curarlos y devolverlos con sus familias y a cambio yo le consigo todo eso en menos de digamos...dos horas?"- dijo el negociador.
Imbécil. El tío que está ahí dentro no es subnormal. Lo único que le importa es el dinero y el coche; va a pasar de tus estrategias mediocres.
+"Le propongo yo un trato: ¿ Qué le parece si deja de intentar hacer su trabajo y me consigue lo que le he pedido y a cambio no le vuelo la cabeza a esta profesora?"
Lo sabía. Este atracador no es el típico "perdido" que se deja llevar por palabras inútiles. 
Mientras le decía aquello, el secuestrador levantó a la chica de un tirón del brazo y le rodeó el cuello pistola en mano. La chica tenía lágrimas de miedo en los ojos. Estaba aterrada con el paisaje que tenía ante sus pies: algunos niños llorando...otros no. Sangre por doquier, un loco con un arma que se hizo pasar por "un profesor de la escuela sin coche que tenía que coger el Bus para poder ir al colegio"...
Se le escuchaba suplicar al encapuchado para que les dejase ir, que ella lo único que quería era tener un día feliz y tranquilo, como todos los demás.
Hablé con la policía y les dije que yo conocía a aquella muchacha y que se suponía que hoy íbamos a quedar para conocernos mejor. -"Está bien chico, pero no queremos comunicarnos con ella aún porque puede ponerse más nerviosa y cometer alguna estupidez"- menudas palabras de "no molestes gracias" me ha lanzado el policía. Dí un rodeo por el autobús y decidí saltarme el control y acercarme. Escuchaba como la gente comenzaba a murmurar y a sobresaltarse. Cuando llegué, afortunadamente sin que me viese, me metí 
debajo de la puerta trasera. Quería conseguir un buen reportaje para la cadena y ya de paso, llevarme a la chica. Así que puse la cámara a grabar y salí de mi escondite. Me subí al capó de aquel Mercedes destrozado y entreabrí la puerta con mucho sigilo.

Vi que habían dos zonas en aquel vehículo: en la parte trasera estaban todos los niños, los que lloraban, los que no y los que...dormían; en la parte delantera estaban el conductor a modo de escudo de los niños, Charlie y el secuestrador. Ellos estaban en los dos primeros asientos. No me lo pensé dos veces. Me metí dentro del Bus y me escondí detrás de dos asientos en los que se sentaban un niño que estaba inconsciente y otro con varios cortes en la cara, pero que parecía estar tranquilo. Dejé la cámara debajo del asiento y continué grabando la escena. ¡Tengo una idea! Voy a coger la maleta donde tenía la cámara para coger el cable y hacer una conexión en directo con mi móvil.
La verdad es que es ¡tas tecnologías nos lo han dado todo. Bajé a por la mochila sin hacer ningún ruido. Antes de subir la habia dejado encima del Mercedes, así que era cuestión de abrir, coger y cerrar.
Soy una persona bastante cuidadosa, pero con todo el nervio que tenía encima, nada más coger la mochila con los cables, dejé la puerta correr e hizo un poco de ruido. Sonó como si alguien hubiese abierto una lata de atún. Menos mal que habían dos niños llorando un poco, lo que hizo más ventajosa mi situación.
Volví a mi posición. Conecté el cable a la cámara y al móvil. Avisé a mi jefe por mensajes de que estaba dentro del autobús del accidente y que tenía la cámara grabando. Acto seguido habló con la realización del programa, me explicaron lo que tenía que hacerle a mi móvil para transferir los datos en directo y ¡Tachán! La CBS estaba retransmitiendo en directo el secuestro de aquel autobús. Hice un recorrido por todo el vehículo y finalice dejando la cámara en un plano panorámico. Lo estaba consiguiendo.

Estaba haciendo la mayor burrada de mi vida pero, ¿por mi trabajo o por la chica?

Comentarios

  1. tú lo has dicho, yo lo haría por amor a la profesión y por amor al amor

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