Manhattan: Ahora o nunca (Ep.6)

[...] La verdad es que había hecho muchas tonterías en mi vida, pero es que esto se lleva la palma. Estaba entro de un autobus secuestrado grabando todo un espectáculo de miedo y violencia mientras que me escondía detrás de dos asientos esperando "nuevas órdenes". ¿que de quién? Pues no lo sé...supongo que de mi jefe o del jefe de policía...o de mí mismo.
Ha pasado una hora y media y ya estoy empezando a cansarme de estar encogido para que no me vea el mal nacido ese de mierda. La verdad, no era muy partidario de la violencia, pero hubo un tiempo en que fui a artes marciales para, principalmente, desahogarme. Y la verdad es que no me arrepiento de ello; aprendí mucho sobre defensa personal, combate cuerpo a cuerpo y a defenderme de armas blancas "paporsi".
Pero de eso ya un tiempo. Lo habré olvidado todo...
Me llega un mensaje al móvil: "Richard, necesito que distraigas al secuestrador. Le tenemos a tiro pero la mujer nos obstaculiza. Confiamos en ti". En qué lío me he metido...¿cómo hago yo ahora para distraer al sanguinario este? A lo mejor si presiono...
Como sabéis, todos los autobuses tienen timbres de "llamada solicitada", o lo que es lo mismo "¡Pare chófer que me bajo aquí!". Pues sin dudarlo dos veces presioné uno de ellos. Se enciende la luz y suena un sonido como si de una campana se tratase. El malhechor se asusta asombrado y se gira hacia nosotros. Estaba inspeccionando a los niños con la mirada, hasta que notó que uno de ellos parecía más asustado de lo normal...¿gracioso no? Un tío que tiene una pistola y un carácter de perros se cree que un niño ha podido vacilarle tocando un botoncito para distraerle. Al final no es tan listo como yo creía.
Fallo. El "amigo" no se ha separado de Charlie y la sigue teniendo apresada. Se acerca al niño que tenía entre ceja y ceja y le arrea u bofetón. -"¡¿Has sido tú?!"- el niño se tapó la cara con los brazos para que no le siguiese pegando.-"¿Te crees que tapándote esa carita de niñito insolente no te voy a seguir pegando?"- Acto seguido comienza a pegarle puñetazos en el estómago. Lo sacó de su asiento y lo tiró al suelo para seguir con la contienda. El niño gritaba de dolor. Desgraciadamente, era algo positivo, ya que habia soltado a Charlie, pero la sensación de ver aquel hombre pegar a ese niño era estremecedor y doloroso. Lo único que hacia era pegar y sonreír, pegar y sonreír mientras el niño iba perdiendo poco a poco la consciencia y sangraba por la boca.
El secuestrador paró de pegar al chico una vez que ya no le notaba alguna costilla que otra. Nada más girarse decidí entrar en acción; no podía dejar que este desalmado volviese a como estábamos antes. Mientras caminaba hacia la parte delantera, salí de mi escondrijo y me preparé. Mi estrategia tenía algunas lagunas, pero era una oportunidad entre mil: o practicaba un poco de Rugby o estábamos perdidos.
Charlie presenció como, sigilosamente, salía de mi escondite "super secreto" y me disponía a arremeter contra él. No podía echarme atrás, así que enfoqué el camino, cogí carrerilla y puse la mente en blanco.
Mis pasos me delataban pero no retrocedí. El tío se dio cuenta; se giró para ver qué era eso, pero reaccionó tarde. ¡Crash! Ambos salimos disparados por la luna del coche y aterrizamos dos metros más alante. En el suelo. Los S.W.A.T's no dudaron un segundo en correr hacia nosotros. Dos de ellos me arrastraron hacia un lugar seguro fuera del alcance de aquel hipócrita y comenzaron a rodearle. Me había hecho daño en los brazos al aterrizar, ya que fui por los brazos por delante y caímos en asfalto duro, vamos, lo que vienen siento "par de rasguños grandes".
El secuestrador se incorporó y cuando vio la situación en la que se encontraba, se dispuso a levantar el arma. -"¡Ni se le ocurra tocarla!¡Ponga las manos detrás de la cabeza cruzando los dedos y mirando al suelo o no tendremos más remedio que abrir fuego!"- El atracador dudó un moment, pero obedeció sin decir ni una palabra. Cuatro de los quince SWAT's que le estaban rodeando se aproximaron a él rápidamente y lo detuvieron.
El corazón me iba a cien por hora. Me había despreocupado de mis brazos de lo tenso que estaba. Había hecho algo que nunca me había propuesto a hacer en la vida...traspasar un cristal contra una persona.
Me incorporé y vi cómo le quitaban el pasamontañas. Me estaba mirando mientras se lo llevaban esposado. No dejó de mirarme con ojos desafiantes hasta que entró en un coche patrulla. Nada más arrancar el coche, me sonrió y me hizo una especie de reverencia con la cabeza y miró hacia delante.

Volví a la realidad y corrí hasta el Bus. Los sanitarios ya estaban dentro ocupándose de los niños. No encontraba a Charlie. Recogí mi móvil y mi cámara y salí de allí. Vi que tenía mensajes y llamadas, pero pasé de etodo aquello.No quería estar más en aquel lugar. Me ponía un poco nervioso.
Nada más salir, me regalan un fuerte abrazo sin previo aviso. Devuelvo el abrazo y noto que es un cuerpo de mujer. Termina el abrazo y me encuentro con unos ojos llenos de lágrimas, unos pómulos rosados y un corte en la cabeza.

-"Richard...sniff"



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