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Mostrando entradas de 2015

Las Cadenas de la Noche

Que mágica es la noche. Que silencio demuestra. Que tranquilidad permite poseer. Es el mismo sentimiento que tienes cuando miras la foto de aquello que te recuerda, de aquello que te hace recordar.
Todos los días son noches para mi. Todas las noches son recuerdos para mi. Fotos. Abrazos. Recuerdos. Besos. Recuerdos.
Hoy para mi es ayer y seguramente sea mañana. No puedo apreciar una diferencia en el paso el tiempo. Soy amante de la noche, pero también soy presa de su magia oscura.

Sólo la luz tenue de la lámpara de mi mesita de al lado de mi cama me acompaña para poder llevar la noche a noche. Cada noche. Cada recuerdo. Cada pensamiento. Cada hundimiento en un mar lleno de cadenas manchadas con mi nombre, sucio y mal escrito, esperando el mejor momento para capturarme y no dejarme respirar. Al fondo, el mayor peso que puede sujetar esas cadenas; un peso del tamaño de un petrolero experimentando el buceo permanente. Un peso con la palabra que aterroriza a la sociedad cada vez que la en…

La Historia de tus Ojos y su Sonrisa

Hoy, hace dos años, se hizo oficial una unión complicada de mantener, pero segura de aguantar. Los planetas se alinearon y las estrellas decidieron que era el mejor momento para brillar lo máximo posible.  Hoy, hace dos años, la inseguridad que el tenía creada por culpa de acontecimientos pasados, va pasando a ser parte del olvido. No quiero decir con esto que desaparezca, pero sí que poco a poco su color va disminuyendo hasta ser ciego al ojo humano.  Hoy hace dos años decidiste y, por ende decidimos, abrir un nuevo capítulo en el libro al que todos titulamos o queremos titular "Mi Feliz Vida"; Escribimos "Tú y Yo" como título y comenzamos diez espacios más abajo y con letra mayúscula un cuento que pretendía ser precioso. Y lo mejor es que así ha sido. 
La historia tiene lugar en los ojos rasgados de una mujer, la cual no procedía de Asia ni nada por el estilo, sino de un lugar llamado Amor. No sé si habréis oído hablar alguna vez de ese sitio, pero al parecer es e…

Historia de un Corazón y su Nueva Brecha

[...] "Oprimido. Junto a Impotencia es la sensación que no siento yo, sino mi corazón. El pobre tuvo problemas para saber qué era lo mejor para mí, para ti, para los dos. A ver, no me malinterpretes; él es un experto en esto. Por eso quiso, y siempre lo hace, darse una oportunidad a sí mismo. Puto inocente de mierda. Es listo, y sabe lo que hay. Pero siempre cree que puede volver a ser querido sin importar nada a cambio. 
Sin importar nada a cambio...Qué gran desafío. Qué gran reto. Qué tremenda pelea entre el riesgo y la ceguedad conocida frente a lo vivido y la capacidad de querer avanzar conforme a esos pensamientos que nos animan a seguir adelante. Para no caer en "el pensamiento prohibido". Ese que nos autoimponemos. Ese que no queremos pisar porque da la sensación de estar indefenso.  Pensar en lo prohibido; En aquello que te hace caer en la tentación...en el "Y si"; En el "quiero que todo vuelva a ser como antes. "No puede ser posible que se haya…

La Aventura de mis Manos sobre tu Cuerpo

Ellos lo desean, pero no saben si quieren. Aun así, se dejan llevar por el placer que les causa. Tocan, acarician. Se unen y se separan. Presionan con una fuerza sensual el pecho de aquella que lo hipnotiza con sus ojos, preciosos y únicos.
Rodea con sus brazos su cuerpo. Lo atrae con ansias, pero con suavidad. Se acerca a su cuello. Huele. Absorbe la esencia eterna de aquella Diosa a la que llamamos mujer. Es adictivo. Es su perfume. Es mi debilidad. Es tu perdición.
Su espalda, suave, hace que mis manos resbalen poco a poco hasta una desgraciada adicción. Mientras, sus diez máquinas del tacto recorren el torso de aquel al que todas quieren llamar príncipe: aquel que las mime, que las haga sentir cómodas, felices, arropadas, felices, felices, felices.
Cierras los ojos. La luz desaparece. Lo único que permanece es el amor. La ropa desaparece. Lo único que permanece son alguna sonrisa pícara que otra. El estrés desaparece. Lo único que permanece es el silencio del bienestar.
Todo desap…

Ella, rojo Fuego

De entre todas aquellas situaciones incómodas que uno haya podido vivir, la sensación de pérdida es la que se lleva la palma.  Siendo ésta la única alternativa, a veces, para cesar aquello con lo que en un momento determinado no estamos a gusto, no nos paramos a pensar lo que conlleva. Aquello a lo que llamamos Repercusión. ¿Que qué son las repercusiones? Las repercusiones son aquellos momentos y u o acontecimientos que suceden después de esa cagada que acabas de hacer. Sí, no tienen por qué venir de una cagada, pero te aseguro que casi siempre vienen de ahí. ¿Que por qué? Supongo que nadie es perfecto.
Todos hemos perdido algo o a alguien. Perder algo, obviamente, no duele tanto como perder a alguien. No es lo mismo perder a alguien...de vista, que perderle para siempre. Tampoco es lo mismo perderle para siempre, que perderle y que se quede aquello que más aprecias de ella contigo. Tampoco es lo mismo quedarte con aquello que aprecias de esa persona, si intentas olvidar a esa persona. …

Whatsapp: La nueva Zona Hostil

Cuando existía la época en la que el medio de comunicación más común era el teléfono, y lo mas eficiente era llamar, la vida era más tranquila; más directa. El móvil se convirtió en algo pionero nada más entrar en el mercado, ya que aparte de llamar y estar localizados entre nosotros, podíamos enviar mensajes y jugar al Snake. De hecho, la comodidad de enviar mensajes era tal, que incluso nos encantaba escuchar el sonidito de que nos había llegado. Sonaba el móvil de imprevisto y mirábamos un texto, que hasta tenia las palabras contadas. Si te pasabas, otro mensaje que se mandaba. Más adelante aquello empezó a evolucionar.  Conforme pasaba el tiempo, iban saliendo nuevos móviles: interfaz a color, juegos nuevos rollo el de romper bloques con una bola que rebotaba por las paredes de la pantalla, el Pac Man (que si no lo tenías, con mandar un mensaje con la palabra Pac al 7777 ibas que chutabas y fardabas de juego con los colegas), aquel que era de peleas que tenías que hacer combos c…

El Feliz Valle de los Lamentos

Y despertó. No sabía cómo había llegado hasta ahí. Nada más abrir los ojos, vio como las hojas de  aquellos árboles tan altos ondeaban al compás de la brisa que las arrastraba. Giró la cabeza a un lado y hacia el otro. Solo veía árboles y más árboles. Le gustaba. Puso las manos en el suelo y notó la suave hierba que envolvía sus dedos. Era fresca y cómoda. No es que le costase levantarse, es que no quería perderse aquel momento. Finalmente se puso en pie, tambaleándose como si llevase mucho tiempo tumbado. Estiró los brazos y respiró hondo aquel aire cargado de tranquilidad y finura. Dio su primer paso a regañadientes. ¿Por qué avanzar en aquello en lo que te sientes cómodo? No quería otra cosa en aquel momento, pero sabía que si no avanzaba, se perdería otras cosas que seguramente serían maravillosas.  Avanzó por el bosque en el que se encontraba siguiendo la luz que apreciaba entre los árboles. Eran árboles de tronco fuerte. Eran robustos y gruesos. Se notaba que llevaban allí much…

Los lógico-empáticos, los falsos penosos y luego vas tú

Ay, la gente. Que cosas se traen entre lóbulo y lóbulo. Qué ganas tienen de ser feliz y a la vez de complicarse la vida. Qué triste es ver cómo la gente habla de ti, pero que bonito es ver cómo se siente mejor con ello. Que pesados que son. A ver si lo dejan ya que me la masca escribir de ustedes.
Aceptémoslo: todos hablan de nosotros. Desgraciadamente, la balanza tiende más a conversaciones negativas sobre nuestra persona o nuestras acciones. Menos mal que errar es humano, y que nadie es perfecto que sino esto sería un despolle. Aun así no podemos olvidar que lo positivo que nos caracteriza siempre está ahí; aunque sea en un segundo plano; aunque se encuentre en las profundidades de aquellas críticas o burlas que recibimos todos. Siguen estando ahí. Siguen siendo valiosas. Hablo de tristeza porque, al fin y al cabo, a todos nos duele que hablen mal de nosotros. Que sí, que es verdad eso de "qué más da lo que diga la gente de ti" y todo ese rollo que todos sabemos cómo va, …

Duramores inseguros

Es muy duro y un gran reto volver a confiar en aquel que te destrozó al 100% en un momento determinado y sin previo aviso, pero más duro es hacer caso omiso a aquellos que te ofrecen su punto más negativo del tema con el único fin de desentenderse ellos, y ya que puedes, tu. Es cierto que dependiendo del estado de ánimo de esas personas en el momento en el que buscas apoyo, y la capacidad de razonamiento, empatía y racionalidad, el comentario/opinión/consejo/"obligación" va a ser como bien he dicho, negativo.  Tampoco es algo que hagan a propósito; ellos se preocupan por ti. Pero, ¿de verdad saben cómo preocuparse por ti? ¿Han estado ahí en todo momento? Que no, que tampoco hace falta que lleve a tu lado mucho tiempo ni nada de eso, pero la capacidad de conocer a la persona con la que estás hablando y a la que estas aconsejando crece si la relación es más fuerte. Hay casos en los que relaciones fuertes tienden a romperse, pero eso es otro tema porque son tonterías de niños,…

El Perfume

Inspiró suavemente el olor que le había sido otorgado. Comienza a recordar. Lo recuerda todo. No es capaz de olvidarlo. Es más, no puede. Sabe que debe, pero no puede. Como si de una cicatriz se tratase, vuelven a él aquellos momentos. Cierra los ojos. Inspira. Esta vez más fuerte que la anterior. Se le vienen imágenes a la mente.
"Lo recuerdo...
Recuerdo esa bufanda, ese cuello.  Recuerdo cada conversación, cada sonrisa, cada mirada con esos destinos mirándome.  Recuerdo como me hacías presa con ese olor. Y qué olor.  Recuerdo cada roce de tus labios con los míos y de cómo me transportaba al país de nunca jamás. Cómo me costaba volver. Cómo me costaba.  Recuerdo cada paseo, cada risa, cada asombro que tu rostro me deleitaba, cada suplica para quedarnos un poco más en aquel banco para no descolocar aquel momento. Recuerdo cada bienvenida, cada despedida. Qué dolorosas que son. Qué claras las veías, pero que tristes te parecían.  Recuerdo tu sabor: dulce como tú eras y adictivo como el ch…

Manhattan: Mi reacción (Ep.7)

Mi corazón permaneció atónito y quieto, tal y como estaba yo. Algo se me revolvía el estómago. No se sí era de la adrenalina, los nervios, la presión o el simple bienestar que me ofrecía aquella situación. Por supuesto que cerré los ojos. No soy tan inútil; soy de los que prefieren sentir un abrazo como esos de la mejor forma posible. Me sentía bien. Solo tenía mente para ella. Solo escuchaba la mezcla entre el latido de su corazón y los sollozos que emitía.  Suena un móvil. De pronto siento una desconexión. Charlie y yo nos habíamos separado. Me mira callada con los ojos aun llorosos y me hace un gesto con la cabeza hacia un punto determinado de mi pierna. De pronto noto como algo me vibra en el bolsillo del pantalón. El móvil. Dios mío el móvil. Me había olvidado de todo. De mi jefe, de la cámara, del pobre niño ametrallado a puñetazos, del jefe de policía, de todo. Cogí el móvil, miré quien era, lo cogí, miré al jefe policía, miré el bus repleto de médicos atendiendo a los pobres …

Ultimátum a la sociedad: Redes Sociales

Para este ensayo he querido reflejar cómo las redes sociales y la tecnología en sí están cambiando poco a poco la forma de ser de la sociedad y la forma de actuar social y emocionalmente. Este cambio se realiza indirectamente, ya que la gente no tiene la necesidad de darse cuenta; están bastante ocupados intentando ser ellos mismos al cien por cien, aunque no siempre con acierto..

Desde que la tecnología llegó a nuestro poder, la sociedad se ha adaptado a la forma de vida con aparatos tales como Smartphones más grandes que la palma de una mano, tablets de todo tipo, mientras más grandes mejor, y dispositivos inalámbricos que benefician las tareas a desempeñar. Este tipo de avance ha ocasionado que hoy en día y en todo el mundo, las personas deban estar pendiente sin quererlo y en todo momento de si tienen el móvil en el bolsillo o en la mano. Da igual la edad que se tenga; cada persona de este mundo en el que vivimos tiene en su poder un Smartphone. Incluso los niños de 8 y 9 años tien…

Yo no puedo ser Excalibur

Preocuparse a través de Internet sobre lo que sucede en tu país no significa actuar en su beneficio. Preocuparse por compartir o darle a me gusta a la portada del semanario de Charlie Hebdo no significa una motivación real para que esto no vuelva a pasar; para que la libertad de expresión, que es lo mas preciado que tenemos en esta vida real para principalmente ser libres, no sea derrotada. Si perdemos esto, retrocedemos. Si no actuamos contra lo que no entendemos como progreso, retrocedemos. Si estoy en el sofá viendo como sufre mi país y no actuo, retrocedemos. Si me estoy creyendo que el resto se preocupa y yo mientras vivo como quiero, retrocedemos. Esta vida a la que llamamos suerte, hay que cuidarla. Y si no hay movimiento emocional, estamos perdidos. Falta amor. Falta conexión real. Huele a comodidad creada por momentos de miedo, por momentos del "Y si".."Y si de repente el que tengo al lado tiene el Ébola..y si yo lo tengo por lo malito que estoy..Y si vuelven …

Yo seguiré ahí

Es bonito. La verdad que este día ha estado "yayi". No me esperaba muchas de las cosas que me han ido pasando conforme pasaban las horas, asi como me esperaba aquellos que no he recibido por simple cortesía.

Muy significativo ha sido este día; desde el minuto uno hasta el último de hace nueve: tres tartas en un día, gente a mi alrededor arropándome, felicitaciones de aquellos que me recuerdan que se acuerdan de mi (no todos gracias a Facebook por supuesto), regalos en forma de amor y felicidad, risas, juegos... No me puedo quejar =)

Me falta gente claro está. Me apena un poco que así sea, pero contra las maravillosas decisiones del destino personal de cada uno, no se puede hacer nada mas que observar, comprender y aceptar. Me apena por la parte que me toca por aquello de querer siempre transmitir felicidad para aquellos que ofrecen una mala carita y sacarles de la perdición de la negatividad. También es cierto que hay veces que mi cara no es la más adecuada como para estar r…